El Consejo General de los Colegios de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros (CGAA) ha valorado de forma positiva los avances incluidos en la reforma del Código Aduanero de la Unión Europea. Sin embargo, también advierte de que todavía existen incertidumbres importantes que pueden afectar directamente al funcionamiento diario de empresas y profesionales del sector.
Entre los puntos más destacados, se mantiene el estatus de Operador Económico Autorizado (OEA), clave para aportar confianza y agilidad en el comercio internacional. También se considera un acierto la diferenciación entre importadores establecidos y no establecidos en la UE, así como la recuperación del límite de 90 días para el depósito temporal de mercancías.
Además, se introducen mecanismos de simplificación que evitan un modelo excesivamente restrictivo para los operadores. En conjunto, se trata de un avance respecto a propuestas anteriores, aunque todavía quedan aspectos relevantes por definir.
Uno de los principales focos de preocupación es la falta de claridad en la delimitación de responsabilidades de los representantes aduaneros, especialmente en cuestiones no fiscales. Esta situación puede generar inseguridad jurídica y diferencias de criterio entre países, algo que afecta directamente a la operativa diaria.
También genera dudas la nueva definición de importador, ya que en determinados casos podría trasladar responsabilidades a operadores logísticos o transportistas si no se define correctamente esta figura. Desde el sector se considera fundamental aclarar este punto cuanto antes para evitar conflictos y sobrecargas innecesarias.
Por otro lado, la reforma puede implicar una mayor complejidad operativa, especialmente en lo relacionado con el comercio electrónico y con la falta de alineación entre la deuda aduanera y el IVA a la importación, aspectos que deberán ajustarse en futuros desarrollos.
En definitiva, estamos ante una reforma que supone un paso adelante, pero cuyo resultado real dependerá de cómo se desarrolle y aplique en la práctica. El reto será lograr una implementación clara, homogénea y segura que no genere riesgos innecesarios y que permita a las empresas seguir operando con normalidad.
Si tu empresa trabaja con importaciones o exportaciones, es importante anticiparse a estos cambios. Podemos ayudarte a analizar cómo te afectan y a adaptar tu operativa aduanera con seguridad.