El nuevo Reglamento del Sistema Generalizado de Preferencias Arancelarias: qué cambia para importadores y exportadores
La Unión Europea ha aprobado el Reglamento (UE) 2026/1395, que establece el nuevo marco del Sistema Generalizado de Preferencias Arancelarias (SGP) para el periodo 2027-2036. Aunque mantiene la estructura tradicional del sistema, incorpora importantes novedades que afectarán a la planificación de las operaciones internacionales y al cumplimiento de los requisitos aduaneros.
En Manuel Samper analizamos los principales cambios que deben conocer las empresas que realizan importaciones y exportaciones con países beneficiarios del SGP.
Un marco estable hasta 2036
El nuevo Reglamento mantiene los tres regímenes ya conocidos:
• SGP General.
• SGP+.
• Todo Menos Armas (TMA o Everything But Arms).
La principal novedad es que el nuevo sistema tendrá una vigencia de diez años, desde 2027 hasta 2036, lo que proporciona una mayor seguridad jurídica a los operadores económicos y facilita la planificación a medio y largo plazo.
Requisitos más exigentes para el SGP+
Uno de los cambios más importantes afecta al régimen SGP+, destinado a determinados países en desarrollo.
La Unión Europea amplía el número de convenios internacionales cuyo cumplimiento será obligatorio, incorporando, entre otros, el Acuerdo de París sobre el cambio climático y nuevos tratados internacionales relacionados con derechos humanos, protección de la infancia, discapacidad o lucha contra la delincuencia organizada.
Además, ya no será suficiente con que un país haya ratificado estos convenios. La Comisión Europea exigirá demostrar una aplicación efectiva y continuada, reforzando los mecanismos de supervisión.
Esto supone que algunos países podrían perder el acceso a las preferencias arancelarias si no mantienen un adecuado nivel de cumplimiento.
La sostenibilidad gana protagonismo
El nuevo Reglamento incorpora de forma expresa criterios relacionados con la sostenibilidad, los derechos laborales, la igualdad de género, la gobernanza y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Agenda 2030).
De este modo, el Sistema Generalizado de Preferencias deja de ser exclusivamente un instrumento comercial para convertirse también en una herramienta vinculada a la política exterior y al desarrollo sostenible de la Unión Europea.
Más causas para retirar las preferencias arancelarias
La normativa amplía los supuestos en los que un país puede perder los beneficios del sistema.
A las causas tradicionales, como las violaciones graves de derechos humanos o laborales, se añaden nuevas circunstancias relacionadas con:
• Falta de cooperación administrativa.
• Incumplimientos en las normas de origen.
• Fraude sistemático.
• Falta de colaboración en materia migratoria.
Para los operadores económicos esto implica una mayor necesidad de realizar un seguimiento permanente de los países de origen de sus mercancías.
Más controles y mayor participación
La Comisión Europea reforzará los mecanismos de vigilancia mediante informes periódicos y procedimientos de revisión más ágiles.
Además, tanto operadores económicos como organizaciones y otros grupos interesados podrán participar activamente mediante nuevos sistemas de reclamación y seguimiento.
Todo ello permitirá adaptar el régimen con mayor rapidez cuando existan incidencias relevantes.
Transiciones más suaves para determinados países
Cuando un país deje de estar considerado entre los Países Menos Adelantados (PMA), no perderá inmediatamente las ventajas del sistema.
El Reglamento establece un periodo transitorio de tres años, durante el cual podrá seguir beneficiándose de determinadas preferencias antes de pasar, en su caso, al régimen SGP+.
Esta medida pretende reducir el impacto sobre las cadenas internacionales de suministro.
Reglas de origen con mayor flexibilidad
También se introducen mejoras en materia de acumulación regional e interregional del origen de las mercancías.
Esta mayor flexibilidad puede facilitar determinadas operaciones comerciales, aunque irá acompañada de un incremento de las exigencias en materia de trazabilidad documental y cooperación administrativa entre autoridades aduaneras.
¿Qué implica para las empresas?
Las compañías que importan productos acogidos al Sistema Generalizado de Preferencias deberán prestar una atención aún mayor a la evolución normativa y a la situación de los países proveedores.
La pérdida de preferencias arancelarias puede afectar directamente a los costes de importación, por lo que será recomendable revisar periódicamente las cadenas de suministro, verificar el cumplimiento de las normas de origen y valorar posibles alternativas de aprovisionamiento cuando resulte necesario.
Manuel Samper le ayuda a adaptarse a los cambios
La nueva normativa introduce un sistema más dinámico, con mayores exigencias de cumplimiento y controles reforzados, pero también ofrece un marco estable para planificar las operaciones internacionales durante la próxima década.
En Manuel Samper contamos con una amplia experiencia en asesoramiento aduanero, comercio internacional, clasificación arancelaria, origen de las mercancías, regímenes preferenciales y cumplimiento normativo, ayudando a empresas de todos los sectores a minimizar riesgos y optimizar sus operaciones de importación y exportación.
Si su empresa realiza operaciones de comercio internacional y desea conocer cómo pueden afectarle estas novedades, nuestro equipo estará encantado de asesorarle para garantizar el máximo aprovechamiento de las ventajas que ofrece la normativa aduanera europea.